FENG SHUI

 

 

Sabidur’a tradicional para tiempos modernos

 

Contenido:

 

1. Introducci—n

  1. El Tao

3. Yin y Yang

4. El Chi

5. Pasos para lograr la armon’a

    1. Primer paso: las primeras impresiones
    2. Activar el coraz—n del hogar
    3. El color
    4. Los 5 sentidos
    5. Activar el ‡rea del poder personal

 

 

Introducci—n

 

 

Es el antiguo arte de la geomancia china, y es mucho m‡s que la pr‡ctica de las leyes que rigen y el arreglo de colocaci—n de objetos en un espacio, es tambiŽn una filosof’a. Toda una manera nueva de ver el mundo desde otra perspectiva.

 

Literalmente la palabra Fen Shui significa aire y agua. Antiguamente se le denominaba KAN YU que significa envoltura y apoyo, tŽrmino de la filosof’a taoista que involucra sucesos del universo que se relacionan en la tierra y fen—menos de la tierra que se relacionan con el cielo.

 

Feng Shui es de todas las ciencias chinas la que m‡s tarde entra al mundo occidental y es bastante incomprendida ya que en ella convergen distintos tipos de filosof’a, modos culturales ancestrales, la astrolog’a y la utilizaci—n de las cinco energ’as al modo oriental, estas son: Agua, Fuego, Madera, Metal y Tierra.

 

China es un pa’s predominantemente agr’cola, a travŽs de la agricultura, los chinos lograron mantener grandes masas de seres humanos sin afectar la fertilidad de sus suelos y su ecolog’a por ser conocedores de los ciclos de la naturaleza y de los elementos que se manifiestan en ella. China como sabemos, tiene la poblaci—n m‡s grande a nivel mundial.

 

La idea b‡sica de esta ciencia es que estamos rodeados de energ’a que influye en nosotros, en nuestras vidas y la de nuestros semejantes.

 

Nuestras casas son receptoras de energ’a a la manera en que Žsta fluye es determinante para la salud, la situaci—n econ—mica, las relaciones personales y de familia, laboral y nuestro desarrollo espiritual.

 

Para aplicar correctamente este ciencia, hay que aprender primero su filosof’a, resumida en cuatro principios fundamentales: TAO, YING YAN, CHI,y los CINCO ELEMENTOS.

 

2. EL TAO

 

Los taoistas fueron los primeros defensores de la ecolog’a, hace mucho tiempo descubrieron que existe una conexi—n invisible y sutil entre la naturaleza y nosotros y que debemos encontrar la manera de vivir en armon’a con ella y respetarla.

 

Nuestra casa es una representaci—n f’sica de las fuerzas que giran en nuestro mundo interno.

 

Cuando decimos que vamos a armonizar nuestro hogar queremos decir que vamos a ponerlo en sinton’a con nuestro mundo interno, con nuestras necesidades, afectos, proyectos y aspiraciones m‡s profundas.

 

El ser humano es un espejo de su entorno. Una vivienda u oficina no son formas inanimadas o c‡scaras donde vivimos y trabajamos, sus formas adquieren un significado que reconocemos ante el cual reaccionamos. M‡s aœn, la ubicaci—n de las habitaciones y los muebles dentro de un edificio, determinan nuestros h‡bitos, reacciones y eficiencia.

 

3. YING y YANG

 

El equilibrio es la base de la salud, la belleza y la armon’a. El d’a, la noche, el sol, la luna, la pleamar, la bajamar, el hombre, la mujer; son todas manifestaciones de yin, lo femenino, yang, lo masculino.

Las mismas fuerzas que operan en la naturaleza se encuentran tambiŽn en nuestras casas.

 

4. EL CHI

 

Es la energ’a de vida, para los hawaianos es Man‡, para los japoneses es Ki, para los hindœes es Prana, para los chinos es Chi, para nosotros los occidentales es Energ’a C—smica.

 

El Chi es la energ’a primordial del universo, es la fuerza que crea las monta–as y el impulso que gu’a al salm—n a desovar en el mismo lugar donde naci—. TambiŽn es la energ’a que percibimos cuando alguien nos lanza una mirada significativa o la energ’a que emana de las flores.

 

No hace falta tener un sexto sentido bien desarrollado para percibir el Chi, nos basta la vista, el o’do, el olfato, el tacto. Si queremos saber c—mo fluye el Chi en un espacio determinado, veamos quŽ cosa nos llama la atenci—n primero.

 

Los comerciantes utilizan estos principios intuitivamente para atraer a su clientela, con carteles luminosos, objetos que se mueven con el viento, colores llamativos. Son formas de atraer la atenci—n y por lo tanto el Chi, a un local.

 

La clave de un buen Chi en un espacio est‡ en la forma en que son estimuladas nuestras percepciones, que no deben ser obstruidas, bloqueadas ni aceleradas.

 

Con el tiempo de pr‡ctica, notar‡ que su casa es usted y usted es su casa. No s—lo se trata de que invente y cree sus espacios, sino que despuŽs sus espacios lo creen a usted.

 

La puerta de entrada es la m‡s importante de todas, destacarla manteniŽndola en condiciones —ptimas, sin que friccione contra el piso, los picaportes en correcto y f‡cil funcionamiento, augurar‡n una primera y saludable bienvenida a las energ’as del exterior.

 

5. Pasos para lograr la armon’a

 

5.1 Primer paso: las primeras impresiones

El acceso a una casa es la conexi—n entre el exterior y el interior, marca una transici—n de un estado de conciencia al otro.

 

Venimos de espacio Yang: la calle, el tr‡nsito, el movimiento, y entramos a un lugar Yin: privado, protegido, estable, personalÉ Estamos en casa.

 

La salida representa el augurio de buen d’a, una especia de comenzar el d’a con el pie derecho.

 

El regreso necesita de una desaceleraci—n adecuada. La costumbre oriental de sacarse los zapatos al entrar a una casa, no s—lo es cuesti—n de higiene, es un peque–o ritual que implica dejar afuera, en el umbral, todos los problemas y preocupaciones del d’a.

 

5.1.1 Caracter’sticas positivas de un recibidor

Debemos tener presente que la forma en que resolvamos el recibidor, reflejar‡ nuestra actitud de apertura hacia los dem‡s. El universo es una puerta de ida y vuelta, recibimos aquello que damos. Debe estar bien iluminado, somos estimulados y atraidos por la luz.

 

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La puerta debe abrir en toda su magnitud, libre de obst‡culos y sin ruidos de picaportes ni bisagras.

 

La tendencia natural de toda persona diestra y muchas que no lo son, es buscar un punto de apoyo a su derecha. Al entrar a un lugar, esto da la sensaci—n sicol—gica de bienvenida.

 

Una alfombra de tipo carpeta, aporta el toque Yin (receptiva), respecto al piso duro (Yang) del exterior.

 

 

Procure colocar una imagen positiva sobre la pared que hace l’nea con la puerta de entrada, para la bienvenida y despedida.

 

Ningœn mueble con aristas u objeto que apunte a la puerta de entrada. Observar quŽ puede estar cortando la energ’a del que entra.

 

 

El acceso a la puerta de entrada, el sendero que conduce a ella, no debe ser recto, acelerar’a la bio energ’a hacia la misma.

 

 

5.2 Segundo paso: Activar el coraz—n del hogar

 

DespuŽs de abrir la casa a las energ’as positivas, armonizando la puerta de entrada y el recibidor, hay que empezar a conducir adecuadamente estas energ’as hacia el coraz—n del hogar.

 

Al igual que todo organismo vivo, toda la casa tiene un coraz—n, un centro de reuni—n que nutre y favorece el intercambio social informal entre los miembros de una familia. Cualquier grupo humano que no se reœna peri—dicamente en un espacio f’sico, termina desintegr‡ndose.

 

El coraz—n de la casa generalmente se sitœa en el centro mismo de Žsta, pero de no ser as’, podemos ubicarlo en los lugares clave de reuni—n como suele ser la sala de estar, el comedor de diario o el living.

 

La clave de este sector es la COMUNICACIîN, casi no basta la presencia de muebles para que ese lugar funcione como el coraz—n; hay que crear condiciones que favorezcan la comunicaci—n.

 

 

5.2.1     El flujo del Chi

Este debe seguir la pauta que definimos en el concepto de que el Chi sigue el mismo camino que su atenci—n. Si todos los asientos se agrupan contra las paredes y el centro queda vac’o, se produce una situaci—n de Chi r‡pido. Si no se advierten lugares despejados de circulaci—n, se produce un bloqueo del Chi. El mobiliario y el equipamiento deben disponerse de manera que generen un Chi correcto.

 

Como ejemplo citamos a una persona que decide mejorar la comunicaci—n dentro de su familia y decide encarar la ambientaci—n del living. Elige cuadros y tapizados con buen gusto, imaginando que todos los miembros de la familia lo disfrutar’an, tanto como ella, pero sucede que los ni–os pasan de largo frente al living y su esposo s—lo est‡ en Žl cuando hay invitados y prefiere la cocina. Por quŽ pasa esto? Porque no se ha creado un espacio de pertenencia con respecto a este sitio, no se ha creado el TAO del lugar. Todos los miembros de la familia deben estar representados en la ambientaci—n del coraz—n del hogar, para que este espacio adquiera vida. Se recomienda entre otras cosas, agregar retratos de los ni–os y algunas lecturas del marido en lugares claves.

 

5.3 Tercer paso: El color

La energ’a o Chi que atraemos hacia nuestra vida es neutra en si misma. Una de las formas m‡s poderosas de darle un prop—sito particular a esta energ’a es el color. Los colores no tienen un prop—sito meramente decorativo, sino que producen efectos psicol—gicos y fisiol—gicos bien definidos. Utilizando el color, podemos crear en cada ambiente la atm—sfera que deseamos, ya sea estimulante, sosegada, creativa o relajada.

 

5.3.1     Clasificaci—n de los colores

 

Colores YIN: colores naturales

 

Madera, habano, ma’z, beige, los que nos recuerdan la tierra, nos estabilizan, nos hacen sentir firmes y consolidados; sin embargo cuando se presentan en exceso y sin otros toques de color, pueden resultar aburridos, opresivos y ap‡ticos.

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Son adecuados para la sala de estar o un dormitorio ya que conducen a la pasividad y al descanso. TambiŽn son adecuados para lugares donde habitan personas inestables f’sicamente (por ejemplo, ancianos) o personas muy excitables, ya que transmiten una sensaci—n de apoyo firme y quietud.

 

No son aptos para lugares donde se trata de generar ideas nuevas o trabajos creativos.

 

COLOR AZUL:

 

El azul ocupa grandes extensiones de nuestro planeta. Nos conecta con el cielo, el mar, ante los cuales adoptamos una actitud contemplativa y seria. El exceso conduce a la soledad, a la introversi—n y a la frialdad.

 

Son adecuados en los dormitorios con luz natural intensa o climas c‡lidos, oficinas, comedores de personas obesas (el azul inhibe el apetito)

 

No utilizar con personas depresivas, tampoco en la cocina ni comedor. Desaconsejable en teatros o para climas fr’os.

 

COLOR NEGRO:

 

Es la ausencia total de color, usado con acierto evoca un aire de misterio, receptividad, profundidad y sofisticaci—n. Mal usado se lo asocia con la muerte o insan’a.

 

Si, para evocar un aire de misterio y sensualidad.

No, para habitaciones de ni–os, cocinas, espacios relacionados con la salud y lugares donde se quiere establecer una comunicaci—n fluida entre las personas.

 

COLOR ROSA:

 

Los tonos suaves de rosa se encuentran entre los colores que producen el m‡ximo efecto relajante. En las prisiones de m‡xima seguridad, los calabozos son pintados en una tonalidad rosa para apaciguar en primera instancia a los reos. Este color evoca el romanticismo y a la sensibilidad, se asocia a la feminidad.

 

SI en lugares de relajaci—n y descanso. NO en lugares de estudio o recreaci—n.

 

 

 

 

 

COLOR GRIS:

 

Este color nos recuerda el oto–o, el preludio de una tormenta o lluvia, a una transici—n de estados o el paso de la claridad a la oscuridad o de la oscuridad a la luz.

 

Si para lugares iluminados por la luz solar. Living o salas de estar amplias.

No en dormitorios en general, ni donde se quiera estimular a cualquier actividad.

 

Colores Yang:

 

COLOR ROJO:

 

Es el color que transmite la m‡xima energ’a, lo asociamos al calor, pasi—n y la energ’a vital. Es el color de la alerta, atenci—n y el peligro, como as’ tambiŽn ceremonial, lo distinguido.

 

 

Si para llamar la atenci—n o dirigir el CHI donde se lo requiera, por ejemplo un lugar oscuro o de poco tr‡nsito. El rojo puro debe ser usado con moderaci—n, la naturaleza misma usa poco el rojo; siempre en objetos peque–os y nunca en superficies grandes; las personas depresivas pueden beneficiarse utilizando objetos rojos (por ejemplo, un despertador o un velador rojo en su mesa de luz).

 

NO debe ser usado en lugares de trabajo (distrae), en lugares de descanso y en lugares pœblicos o donde concurre mucha gente (incita a la violencia). Es un color que incita al apetito, al hablar mucho y apresuradamente.

 

COLOR NARANJA:

 

Es el color de la tœnica de los budistas, expresa la uni—n con el universo. Los derivados de este color son el salm—n o durazno, son excelentes para generar unidad, fraternidad e igualdad.

 

SI puede ser utilizado en salas de estar, habitaciones o huŽspedes.

NO en lugares donde se requiere hacer trabajos que exijan concentraci—n, como ser escritorio u oficina.

 

 

COLOR AMARILLO:

 

Es el color del sol, otorga optimismo y claridad, pero este color es sensible a los cambios de tonalidad, ciertos tonos opacos o apagados, nos recuerdan el envejecimiento, enfermedad o traici—n. Compensa la falta de luz natural.

 

SI para llevar alegr’a a un ambiente, es excelente para una cocina, m‡s si se suele comer all’, es un color centralizador, del justo medio. Es ideal para los ni–os.

 

 

 

NO para edades extremas (los bebes lloran mas) y ancianos (se deprimen) y por lo general rechazan este color.

 

COLOR BLANCO:

 

Es la suma de todos los colores, el blanco refleja todo y no esconde nada, irradia pureza e higiene, su exceso puede provocar sensaci—n de vac’o, soledad y frialdad.

 

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SI en cuartos de ba–o y dormitorios combinados con objetos e im‡genes que complementen positivamente.

 

NO para lugares de clima fr’o ya que costar‡ mucho calefaccionar ese lugar (evoca la nieve) y en habitaciones de ni–os muy peque–os (el blanco exige un comportamiento muy cuidadoso).

 

COLOR VERDE:

 

Es el color de la vida natural y vegetal, la primavera. Evoca crecimiento, expansi—n tranquilidad y rejuvenecimiento. En algunos casos se asocia a la inmadurez, la envidia y la inestabilidad afectiva y de familia.

Si en lugares con buena iluminaci—n natural, salas de estar, habitaciones de ni–os peque–os y en lugares donde se generan ideas nuevas y creativas.

 

NO en lugares oscuros, habitaciones de adolescentes (por algo la vestimenta de Peter Pan, el ni–o que nunca crece, es verde).

 

COLOR VIOLETA:

 

Es el color de la bendici—n y la clarividencia, de la bonanza y la gratitud.

Si moderadamente en lugares grandes o para bajar la altura de un techo muy alto, o en detalles para paredes de salas de juegos o de ni–os.

 

No en cuartos de personas depresivas, son‡mbulas o muy emotivas.

 

5.4 Quinto paso: Los 5 sentidos

Los colores son importantes para un ambiente, pero una experiencia positiva necesita de una adecuada estimulaci—n de los 5 sentidos. La armon’a se logra cuando el color, las texturas, los sonidos y los aromas confluyen hacia un mismo objetivo.

 

Ejercicio:

a)    haga una lista de cualquier tipo de planta (arbol, arbusto o cualquier otro) que recuerde de su infancia. Una planta con una flor determinada puede hacer recordar al jard’n donde jugaba en su infancia.

b)    Haga una lista de texturas que le agrada sentir sobre su piel.

c)     Haga una lista de aromas que le evoquen emociones positivas.

d)    ÀCu‡les son los sonidos de la naturaleza que mas le gustan? (por ejemplo el sonido de las olas, o el ruido del viento entre las hojas)

e)    Est‡n presentes estas plantas, sonidos, aromas y texturas en su hogar?

 

Pr‡cticamente todos encontramos algo profundamente armonioso en los paisajes naturales. Sentimos que esos paisajes est‡n en perfecto balance y que su contemplaci—n nos nutre, nos vivifica, nos conduce a un equilibrio y a un estado ’ntimo muy especial. En todo momento nuestro subconsciente nos indica volver a la fuente, volver a la naturaleza

 

La naturaleza est‡ llena de perfumes, aromas.

La naturaleza est‡ llena de sonidos.

La naturaleza est‡ llena de texturas.

 

 

 

 

 

Perfumes, aromas:

Cuando aspiramos un aroma familiar, nos transportamos inmediatamente hacia alguna experiencia particular; y es que el sentido del olfato est‡ asociado a las emociones. Usando los aromas podemos despertar emociones positivas, utilizando la fragancia adecuada para cada ocasi—n y en los ambientes segœn corresponda.

 

Fragancia

Ambiente

Prop—sito

Lim—n

Lugar de estudio o trabajo

Cansancio mental, vigor, para revitalizarse

Cedr—n, lavanda

Dormitorios

Calma los nervios

Pachuli, s‡ndalo

Dormitorio matrimonial

Para la intimidad

Eucalipto

Dormitorios

Bajar la tensi—n o el stress

Naranja, mandarina

Dormitorio de ni–os y sala de estar

Genera confianza

Canela

Sala de estar, recibidor

Despertar emociones fuertes

Lavanda

Cuartos de ba–o

Armoniza, equilibra, calma

 

Los sonidos:

Las vibraciones del sonido crean un clima adecuado para cada ocasi—n. Adem‡s de la buena mœsica, el sonido del agua, de las hojas en el viento, de los m—viles de sonido, o de las campanas resulta estimulante para nuestras emociones. El sonido nos conecta con el mundo circundante permanentemente (aœn cuando dormimos)

 

Las texturas:

Debemos impedir que al ingresar a una casa o a un cuarto particular encontremos el r—tulo de ÒNO TOCARÓ sobre un mueble o en algœn objeto que no nos gusta. El tacto completa nuestra experiencia conceptual y es el sentido que nos hace sentir que estamos ah’ y que algo nos pertenece. El Žxito de un comercio depende en gran parte de que el cliente pueda tocar libremente lo que desea comprar.

 

Las casas modernas suelen ser bastante pobres en cuanto a texturas, todas se sienten m‡s o menos igual. Siempre que sea posible recurra a materiales naturales, lana, esterilla, madera, cuero, metales, piedras, cer‡micas, etc.

 

Impedirle a alguien tocar algo es lo mismo que decirle que es ajeno y que no le pertenece. El color, las texturas y la condici—n de fragilidad de lo que nos rodea, est‡n directamente relacionados con el sentido de la bienvenida de un lugar. Una persona que elige el color blanco para la ambientaci—n de su casa y tiene grandes objetos de vidrio en toda su casa es como si pusiera el cartel de Òno tocarÓ a toda su vida.

 

5.5 Quinto paso: Activar el ‡rea del poder personal

En cualquier habitaci—n existe un ‡rea de poder. Llamamos as’ a un ‡rea que por su situaci—n se encuentra m‡s alejada a la puerta de entrada. Es el ‡rea que domina el espacio, desde all’ se tiene una visi—n completa de la habitaci—n y de la puerta de acceso a la misma, m‡s aœn, si est‡ en diagonal a esta y si no hay ventanas ni otras puertas en l’nea a esta.

 

 

Si queremos saber cu‡l es el miembro m‡s influyente en una familia o grupo, preguntŽmonos quiŽn es el que se sienta en el ‡rea de poder a la hora de comer.

 

Si queremos saber quŽ tipos de intereses son predominantes en la vida de una persona, observemos quŽ tipos de objetos se ubican en su ‡rea de poder. Pero aqu’ viene lo m‡s importante: se puede utilizar el ‡rea de poder personal para aumentar la influencia de una persona, simplemente ubic‡ndola en ese sector.

 

Podemos orientar las energ’as hacia un determinado aspecto de la vida colocando en el ‡rea de poder personal, objetos que representan Žxito: diplomas, trofeos, premios, fotograf’as de momentos importantes.

 

C—mo activar el ‡rea de poder personal

 


En un estudio u oficina, el escritorio debe ubicarse de modo que la persona sentada quede mirando hacia la puerta de la habitaci—n y de espaldas al ‡rea de poder. Detr‡s del escritorio, se colocan diplomas, premios y todo lo que tenga que ver con logros personales y/o profesionales.

 


 

 


En un dormitorio, la posici—n de la cama es con la cabecera hacia el ‡rea de poder.

 

 

En un comedor ( o sala de reuni—n ) se pueden sugerir a las personas m‡s t’midas ubicarse en el lugar de la mesa m‡s cercano al ‡rea de poder.

 

 

En una sala de estar, es el lugar m‡s adecuado para poner fotograf’as de momentos especiales, recuerdos de viajes, objetos costosos adquiridos por uno mismo, l‡mparas y plantas ex—ticas, todo lo que trasmita Žxito y prosperidad. Estos objetos en esos lugares sintonizan nuestra vida hacia lo positivo. No colocar objetos demasiado viejos que recuerden cosas que ya no volver‡n, ni objetos heredados o regalados (no adquiridos por uno mismo).

 

 

 

En la habitaci—n de los chicos, reservar el ‡rea para trofeos deportivos, dibujos hechos por ellos mismos o cualquier cosa que los haga sentir orgullosos.


 

 

El espacio se armoniza cuando pasa a representar de la mejor manera posible nuestros anhelos y aspiraciones.

 

No se deben hacer cambios al mismo tiempo, hay que establecer prioridades.

 

Al colocar un objeto en el ‡rea del poder, declare su intenci—n en voz alta, en una o dos frases, con palabras sencillas.